Dicho 131
NHC II,3 · p. 82
ⲙⲛ̣̅ [ⲗⲁⲁⲩ ⲛⲁϣ]ⲥⲟⲟⲩⲛ ϫⲉ ⲁϣ ⲡⲉ ⲫⲟ[ⲟⲩ ⲉⲧⲉ ⲫⲟⲟⲩⲧ] ⲙⲛ̅ ⲧⲥϩⲓⲙⲉ ⲣ̅ⲕⲟⲓⲛⲱⲛⲉⲓ ⲙⲛ̅ ⲛⲟⲩⲉⲣⲏⲩ ⲉⲓ ⲙⲏ ⲛ̅ⲧⲟⲟⲩ ⲟⲩⲁⲁⲩ ⲟⲩⲙⲩⲥⲧⲏⲣⲓⲟⲛ ⲅⲁⲣ' ⲡⲉ ⲡⲅⲁⲙⲟⲥ ⲙ̅ⲡⲕⲟⲥⲙⲟⲥ ⲛ̅ⲛⲉⲛⲧⲁϩϫⲓ ϩⲓⲙⲉ ⲉϣϫⲉ ⲡⲅⲁⲙⲟⲥ ⲙ̅ⲡϫⲱϩⲙ' ϥϩⲏⲡ' ⲡⲟⲥⲱ ⲙⲁⲗⲗⲟⲛ ⲡⲅⲁⲙⲟⲥ ⲛ̅ⲁⲧϫⲱϩⲙ' ⲟⲩⲙⲩⲥⲧⲏⲣⲓⲟⲛ ⲡⲉ ⲛ̅ⲁⲗⲏⲑⲉⲓⲛⲟⲛ ⲟⲩⲥⲁⲣⲕⲓⲕⲟⲛ' ⲁⲛ ⲡⲉ ⲁⲗⲗⲁ ⲉϥ'ⲧⲃ̅ⲃⲏⲩ ⲉϥⲏⲡ' ⲁⲛ ⲁⲧⲉⲡⲓⲑⲩⲙⲓⲁ ⲁⲗⲗⲁ ⲉⲡⲟⲩⲱϣ ⲉϥⲏⲡ' ⲁⲛ' ⲉⲡⲕⲁⲕⲉ ⲏ ⲧⲟⲩϣⲏ ⲁⲗⲗⲁ ⲉϥⲏⲡ' ⲉⲡⲉϩⲟⲟⲩ ⲙⲛ̅ ⲡⲟⲩⲟⲉⲓⲛ ⲟⲩⲅⲁⲙⲟⲥ ⲉϥϣⲁⲕⲱⲕⲁϩⲏⲩ ⲁϥϣⲱⲡⲉ ⲙ̅ⲡⲟⲣⲛⲉⲓⲁ ⲁⲩⲱ ⲧϣⲉⲗⲉⲉⲧ' ⲟⲩ ⲙⲟⲛⲟⲛ ⲉⲥϣⲁϫⲓ ⲡⲥⲡⲉⲣⲙⲁ ⲛ̅ⲕⲉϩⲟⲟⲩⲧ' ⲁⲗⲗⲁ ⲕⲁⲛ ⲉⲥϣⲁⲛⲣ̅ ⲡⲃⲟⲗ' ⲙ̅ⲡⲉⲥⲕⲟⲓⲧⲱⲛ ⲛ̅ⲥⲉⲛⲁⲩ ⲉⲣⲟⲥ ⲁⲥⲡⲟⲣⲛⲉⲩⲉ ⲙⲟⲛⲟⲛ ⲙⲁⲣⲉⲥⲟⲩⲱⲛϩ ⲉⲃⲟⲗ ⲙ̅ⲡⲉⲥⲉⲓⲱⲧ' ⲙⲛ̅ ⲧⲉⲥⲙⲁⲁⲩ ⲙⲛ̅ ⲡϣⲃⲏⲣ' ⲙ̅ⲡⲛⲩⲙ̅ⲫⲓⲟⲥ ⲙⲛ̅ ⲛ̅ⲛ̅ϣⲏⲣⲉ ⲙ̅ⲡⲛⲩⲙ'ⲫⲓⲟⲥ ⲛⲁⲉⲓ ⲉⲥⲧⲟⲉⲓ ⲛⲁⲩ ⲉⲧⲣⲟⲩⲃⲱⲕ' ⲉϩⲟⲩⲛ ⲙ̅ⲙⲏⲛⲉ ⲉⲡⲛⲩⲙⲫⲱⲛ ⲛ̅ⲕⲟⲟⲩⲉ ⲇⲉ ⲙⲁⲣⲟⲩⲣ̅ⲉⲡⲓⲑⲩⲙⲉⲓ ⲕⲁⲛ' ⲉⲥⲱⲧⲙ̅ ⲉⲧⲉⲥⲥⲙⲏ ⲛ̅ⲥⲉⲣ̅ⲁⲡⲟⲗⲁⲩⲉ' ⲙ̅ⲡⲉⲥⲥⲟϭⲛ̅ ⲁⲩⲱ ⲙⲁⲣⲟⲩⲥⲟⲛϣ ⲉⲃⲟⲗ' ϩⲛ̅ ⲛ̅ⲗⲉϥⲗⲓϥⲉ ⲉⲧϩⲉ ⲉⲃⲟⲗ ϩⲓ ⲧⲣⲁⲡⲉⲍⲁ ⲛ̅ⲑⲉ ⲛ̅ⲛⲟⲩϩⲟⲟⲣ' ⲟⲩⲛ ϩⲛ̅ⲛⲩⲙ'ⲫⲓⲟⲥ ⲙⲛ̅ ϩⲛ̅ⲛⲩⲙⲫⲏ ⲏⲡ' ⲉⲡⲛⲩⲙⲫⲱⲛ ⲙⲛ̅ ⲟⲩⲁ ⲛⲁϣⲛ̣ⲁⲩ ⲁⲡⲛⲩⲙ'ⲫⲓⲟⲥ ⲙⲛ̅ ⲧⲛⲩⲙⲫⲏ ⲉⲓ ⲙⲏ [ⲛ̅ϥϣ]ⲱⲡⲉ ⲙ̅ⲡⲁⲉⲓ
Copto sahídico
Traducción literal
[Nadie podrá] saber qué dí[a el varón] y la mujer se unen el uno al otro, sino ellos dos solos; porque el matrimonio del mundo es un misterio para los que han tomado mujer. Si el matrimonio de la mancha está oculto, cuánto más el matrimonio sin mancha es un misterio verdadero. No es carnal, sino puro. No pertenece al deseo, sino a la voluntad. No pertenece a la tiniebla ni a la noche, sino al día y a la luz. Un matrimonio que se desnuda ha llegado a ser fornicación; y la esposa fornica no solo si recibe la simiente de otro varón, sino también si sale de su alcoba y la ven. Que se muestre solamente a su padre y a su madre, y al amigo del esposo y a los hijos del esposo: a estos les es dado entrar cada día en la cámara nupcial. Los demás, que se contenten con desear oír su voz y gozar de su ungüento, y que se alimenten de las migajas que caen de la mesa, como los perros. Los esposos y las esposas pertenecen a la cámara nupcial. Nadie podrá ver al esposo con la esposa si [no ll]ega a ser él mismo como este.
Español México (2026)
[Nadie va a poder] saber qué dí[a el hombre] y la mujer se unen el uno al otro, más que ellos dos; porque el matrimonio del mundo es un misterio para los que se han casado. Si el matrimonio de la mancha está escondido, cuánto más el matrimonio sin mancha es un misterio de verdad. No es carnal, sino puro. No es del deseo, sino de la voluntad. No es de la oscuridad ni de la noche, sino del día y de la luz. Un matrimonio que se desnuda se volvió prostitución; y la novia se prostituye no solo si recibe la semilla de otro hombre, sino hasta si sale de su cuarto y la ven. Que se muestre nada más a su padre y a su madre, y al amigo del novio y a los hijos del novio: a esos les toca entrar cada día en la cámara nupcial. Los demás, que se conformen con querer oír su voz y gozar de su perfume, y que coman las migajas que caen de la mesa, como los perros. Los novios y las novias son de la cámara nupcial. Nadie va a poder ver al novio con la novia si [no ll]ega a ser él mismo como este.
Texto copto: Códice II de Nag Hammadi (pp. 51–86), copiado hacia el año 350 · transcripción de Ben C. Smith (foro earlywritings), saneada para esta edición · traducciones al español propias de este sitio.
Última revisión: octubre de 2026