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Quién soy

Rubén Bustamante
Rubén Bustamante

Rubén Bustamante. Ingeniero mecatrónico. Vendo componentes y refacciones industriales en Tamaulipas. Y desde hace algunos años, sigo el camino de Jesús — no por costumbre, sino porque algo me lo probó.

Mi dicho favorito

«Cuando vean a aquel que no nació de mujer, tírense al suelo de cara y adórenlo. Ese es su Padre.»
Jesús · Evangelio de Tomás, dicho 15

El milagro

A los 30 años pasó algo que todavía no puedo contarte completo.

Por dónde vivo, y por lo que Tamaulipas ha sido durante años — cualquier mexicano sabe de las situaciones de riesgo que ha traído esta tierra —, hay partes de esta historia que no puedo poner en público sin comprometer mi seguridad. Pero esto sí te lo puedo decir: fui salvado por un milagro.

Y desde ese día empecé a ver milagros en todo lo demás. En lo que me ha tocado vivir aquí. En lo que he sobrevivido. En seguir aquí, de pie, para contarlo.

De ateo a espiritual

Antes de eso era, probablemente, la persona más atea que ibas a conocer.

Ese milagro me cambió por completo — no hacia una religión, sino hacia algo más simple: seguir al pie de la letra lo que dice la Biblia, y también lo que dicen los textos apócrifos, porque muchos de ellos traen un conocimiento excepcional que en ningún otro lado se enseña.

La Biblia se volvió algo esencial en mi vida. No por tradición de familia ni por costumbre — por lo que viví.

30 años siendo ateo · apenas 4 creyendo · y los que me faltan.

Nadie en mi casa, ni en mi vida cotidiana, me cree. Y lo entiendo — yo tampoco lo hubiera creído antes.

Sin religión, sin iglesia

No sigo ninguna religión. Tampoco pertenezco a ninguna iglesia.

Creo que algunas iglesias, en lugar de seguir a Jesús como dicen, terminaron siguiendo lo contrario: están llenas de fariseos, de gente que se aferra a la estructura de la religión y se olvida por completo de la espiritualidad.

Para mí, casi todas las religiones de esta época son una farsa. Tal vez cuando empezaron iban por buen camino, pero el paso de los años las fue corrompiendo. Jesús no vino a fundar una institución — vino a enseñar un camino.

Las cicatrices

El sufrimiento es el camino por el que Dios te enseña a crecer.

Lo creo genuinamente. No el sufrimiento como castigo, sino como escuela: ahí es donde te haces más fuerte, donde se te cae lo que no eres.

Las cicatrices que cargamos por dentro no nos hacen débiles. Nos hacen más fuertes. Cada una es una lección que ya no hay que volver a aprender.

La Biblia no es un manual

No se entiende con la razón. Se entiende con el nivel de conciencia.

Mucha gente cree que la Biblia es un manual de instrucciones. No lo es. No se puede interpretar de forma puramente racional: cada quien la entiende hasta donde le alcanza su nivel de conciencia. Por eso dos personas leen el mismo versículo y salen con cosas opuestas.

Si sientes que tu conciencia todavía no llega, lo mejor que puedes hacer es investigar antes de sacar conclusiones. Para eso existe este sitio. Y por eso uno de mis versos favoritos es el más corto de todos:

«El que busca, encuentra.»Mateo 7:8 · también en el dicho 94 de Tomás

Por qué lo construí

La Biblia misma dice algo que se me quedó grabado: que para ser profeta, lo primero es irte de tu propia tierra — lo dice Jesús. No es que yo busque ser profeta, ni lo digo con esa intención. Solo quiero contribuir con algo real para cualquiera que esté buscando la verdad, se crea esto que te cuento o no.

Cómo trabajo

No invento nada de lo que ves en este sitio. Busco datos arqueológicos en fuentes verificables, y los coteo contra los autores y los textos originales antes de publicar algo. Si un dato no se puede confirmar, este sitio lo dice abiertamente — no lo esconde ni lo rellena.

¿No me crees? Perfecto: verifícalo tú mismo. Y si alguna palabra no se entiende, está el glosario.

Si me quieres contactar: escríbeme en el foro. Lo reviso — a veces cada semana, a veces cada mes. Pero si es voluntad divina, todo se va a dar a su tiempo.

— Rubén Bustamante, Tamaulipas, México

Última revisión: octubre de 2026